En 2015 el gobierno francés aplicó en París unos límites a los alquileres, fijando un precio máximo y mínimo según zonas, inmuebles, etc. Conocida como la ‘Ley Alur’, actualmente está en los tribunales y el Gobierno aún no sabe bien si ha funcionado. Los damnificados por esta normativa son los propietarios de viviendas, tal y como denuncia Jean Ferrando, presidente de Union Nationale des propiètaries inmobiliers, durante las jornadas de inmonext 2018.

Ferrando advierte del error que ha supuesto aprobar esta ley que buscaba limitar el precio de los alquileres, pero, sin embargo, el efecto ha sido justo el contrario: una subida de los precios. Porque, según comenta, los propietarios han decidido sacar sus inmuebles del mercado del alquiler para destinarlos al alquiler vacacional.

“Los efectos nefastos que no han hecho bajar los precios de los alquileres sino todo lo contrario, han dado un impulso porque los propietarios lo que han hecho ha sido sacar los alquileres del mercado y en Paris hay 80.000 viviendas que alquilan con fines turísticos, alquiler vacacional”. Para un inquilino, aunque no pague el alquiler es muy difícil echarle porque los procesos judiciales son muy lentos y cuando se consigue el juicio no siempre se puede recurrir a las fuerzas públicas, con lo que la situación es problemática”, sentencia.

la Ley Alur marca precios máximos para cada zona, pero contiene un apartado en el que afina la división y que pagar. Se puede pagar más del máximo por los complementos al alquiler, que terminarán por abrir la puerta a la picaresca. Alcanzado el techo de precio para una vivienda se puede seguir subiendo el alquiler si se tiene en cuenta complementos por ‘extras’ de la casa como las obras recientes en la vivienda, el portero físico, los jardines, el gimnasio o la piscina. Todos estos se pueden cuantificar fácilmente. Si la vivienda tiene gimnasio y un gimnasio en la zona cuesta x, se puede cobrar el precio del alquiler de referencia más x. También se puede subir el precio por otros intangibles como la luminosidad de la casa, las vistas o la situación estratégica en las redes de transporte público.

Pero el lío viene cuando hay que fijar el precio en función de la orientación de la vivienda, es decir, de cosas intangibles.

Artículo visto en IDEALISTA

Añade un comentario...

*Por favor, rellene todos los campos

Últimas Noticias

El precio del alquiler de un piso de dos habitaciones en Barcelona y Madrid supera ya los 1.000 €/mes
El mercado del alquiler de viviendas está en ebullición. Principalmente, en las grandes ciudades como Madrid y Barcelona, donde las...
Las rentas de alquiler acumulan siete meses al alza
Las rentas de alquiler en España aumentaron un 1,67% en el mes de noviembre, según el Índice Actualizador de Rentas de...
4 trucos para alquilar tu vivienda rapidamente
El mercado del alquiler en España ha experimentado un incremento sin precedentes en los últimos años. Muchas familias se están decantando...